EFECTOS DE LA CONDENA EN UN CASO DE ABUSO SEXUAL INTRAFAMILIARES

ESTUDIO LONGITUDINAL A TRAVÉS DEL RORSCHACH


REVELACION PSICODIAGNÓSTICO CONTENIDOS

AUTORA: Verónica SILVA ACEVEDO1


Resumen


Na Província de Buenos Aires (Argentina), os Tribunais de Sentenciamento são os órgãos responsáveis ​​pelo acompanhamento das sentenças. Peritos psicológicos oficiais são chamados a realizar avaliações que mensuram possíveis mudanças no posicionamento subjetivo do condenado após o período de encarceramento.

Em relação à pedofilia, o DSM-5 (APA, 2014) afirma que ela constitui um transtorno permanente, mas inclui elementos que podem ser modificados (sofrimento, prejuízo psicossocial ou tendência à excitação sexual por crianças).

Estudos que avaliam a eficácia dos tratamentos aplicados no sistema prisional são escassos. No entanto, há consenso de que, com tratamento adequado, um pedófilo pode aprender a controlar seu comportamento, mesmo que sua inclinação sexual em si não se altere (Seto, 2009; Mareco & Matias, 2019).

Este estudo visa avaliar, por meio do teste de Rorschach, os efeitos das sanções penais sobre um indivíduo condenado por abuso sexual intrafamiliar. Para tanto, comparam-se as respostas ao teste de Rorschach obtidas em dois momentos históricos distintos: o primeiro durante a fase de instrução criminal (solicitado como prova) e o segundo após vários anos de cumprimento da pena (a pedido do Juízo de Primeira Instância, com o objetivo de conceder um benefício antes do término da pena). Tanto a aplicação quanto a codificação dos testes foram realizadas de acordo com as diretrizes do Sistema Integrado. A análise e a comparação dos resultados foram conduzidas com uma abordagem integrativa que combina perspectivas cognitivas e psicodinâmicas.


INTRODUCCIÓN

La violencia sexual constituye un problema criminal de alta prevalencia en la sociedad, por lo que representa una temática de relevancia para la seguridad pública.
En el ámbito de la justicia, los jueces y fiscales solicitan regularmente informes periciales psicológicos como medidas de prueba, a fin de aportar conocimientos especializados que permitan una mejor valoración de los hechos.

En la Provincia de Buenos Aires (Argentina), los Juzgados de Ejecución son los organismos encargados de efectuar el seguimiento de las penas. Los peritos psicólogos oficiales son convocados para realizar evaluaciones que permitan valorar posibles cambios en el posicionamiento subjetivo del condenado tras su paso por el contexto penitenciario.

El abuso sexual constituye un término legal genérico que engloba un amplio rango de conductas sexuales forzadas. Desde la psicología, se han desarrollado diversas tipologías para comprender la conducta de los agresores sexuales. En el ámbito clínico, las conductas de abuso sexual infantil se asocian al diagnóstico de “pedofilia”.

Respecto a la pedofilia, el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed.; DSM-5; American PsychiatricAssociation [APA], 2013) la define como un trastorno de carácter crónico, aunque contempla que ciertos elementos asociados —como el malestar, el deterioro psicosocial o la tendencia a la motivación sexual con niños— pueden experimentar modificaciones.

La experiencia penitenciaria, por su parte, representa frecuentemente una vivencia de alto impacto psíquico. Son escasos los estudios que evalúan la eficacia de los tratamientos aplicados en el ámbito penitenciario. Sin embargo, existe consenso en que, mediante un tratamiento adecuado, los sujetos diagnosticados con pedofilia pueden aprender a controlar su conducta, aunque su inclinación sexual propiamente dicha no se modifique (Seto, 2009). Por este motivo, se habla de control más que de curación, orientándose a la disminución de la intensidad del trastorno (Mareco & Matías, 2019).

El Test de Rorschach, desde una perspectiva psicodinámica y estructural, ofrece una herramienta privilegiada para explorar no solo los contenidos conscientes, sino también los modos de funcionamiento inconsciente, permitiendo analizar cambios subjetivos a lo largo del tiempo.

Si bien el Rorschach no constituye una medida directa de problemas forenses específicos, su aplicación en este contexto implica evaluar variables de personalidad relevantes para los estándares legales subyacentes, debiendo establecerse siempre una conexión explícita entre los resultados obtenidos y la cuestión judicial que se aborda.


Objetivos


Objetivo general:

 Analizar el impacto subjetivo de la experiencia penitenciaria a través de la comparación de dos protocolos del Test de Rorschach correspondientes a un mismo sujeto.

Objetivos específicos:

 Examinar las variaciones en la actitud general, autopercepción, vínculos interpersonales y capacidad simbólica del sujeto.

 Analizar los cambios en los principales indicadores estructurales, según el Sistema Comprehensivo de Exner.

 Interpretar los movimientos defensivos y afectivos desde una perspectiva psicodinámica.


Metodología

Se utilizaron dos protocolos del Test de Rorschach administrados al mismo sujeto. La primera aplicación se llevó a cabo durante la investigación penal previa al juicio, como parte de una evaluación solicitada en carácter de medida de prueba. La segunda administración se realizó cuatro años después, a solicitud del Juzgado de Ejecución, con el fin de evaluar la posibilidad de otorgarle un beneficio previo al vencimiento de la pena

El análisis integró el enfoque psicodinámico (Schafer) y el enfoque estructural basado en los indicadores del Sistema Comprehensivo de Exner.
La comparación entre ambos momentos permitió inferir cambios en el posicionamiento subjetivo y en el funcionamiento estructural del aparato psíquico.


Presentación del caso

José cumple una pena por el delito de abuso sexual agravado por el vínculo (la víctima es la primera hija de su pareja).

En la primera administración del test, José tenía 44 años y negaba su responsabilidad en los hechos.En la segunda administración, cuatro años más tarde y tras haber sido condenado judicialmente, acepta superficialmente su autoría. No obstante, su discurso presenta contradicciones e inconsistencias, atribuyendo incluso conductas de seducción a la víctima, quien tenía 12 años al momento del abuso.

Esta aceptación aparente sugiere un cambio formal en el discurso, pero no una verdadera transformación subjetiva.


Comparación de las dos administraciones desde el enfoque psicodinámico

En la primera administración, las representaciones humanas ocupan un lugar central. El sujeto proyecta escenas cargadas de sentido afectivo: personas despidiéndose, amigos avanzando juntos, padres e hijos saludándose, individuos ayudándose en una tarea. Estas imágenes transmiten vínculos de apoyo, de reciprocidad y de compañía.

Por el contrario, en la segunda evaluación, aunque se mantienen algunas referencias humanas, estas aparecen de manera mucho más aislada y desprovistas de contenido emocional profundo. La plegaria solitaria o el saludo mecánico sustituyen a los vínculos ricos en intercambio. Incluso frente a estímulos que en la primera evaluación generaban escenas de cooperación, ahora emergen respuestas más escuetas, carentes de resonancia afectiva.

En cuanto a las representaciones animales, también se evidencia un cambio sustancial. Inicialmente, los animales forman parte de una escena cooperativa, donde distintas figuras se sostienen unas a otras para no caer. Sin embargo, en la segunda evaluación, los animales aparecen asociados a escenas de depredación y competencia, como en la lucha de lobos por alcanzar una presa, evidenciando una transformación en la percepción del otro, ahora visto desde una lógica de amenaza o enfrentamiento.

Las imágenes ligadas a la naturaleza también se modifican. En la primera evaluación, el camino en el bosque, el árbol que protege a otros o la mariposa que emerge del capullo constituyen metáforas. En contraste, en la segunda administración, la naturaleza pierde su valor simbólico y se reduce a una mera referencia concreta: un murciélago colgado o pulmones dañados. La proyección ya no alude a la evolución sino al daño físico irreversible.

La dinámica vincular proyectada también sufre un cambio significativo. El otro, que inicialmente era representado como figura de sostén y apoyo, pasa a ser percibido como un competidor o una amenaza. Se asiste a una progresiva deshumanización de las relaciones, que en la segunda evaluación aparecen teñidas de desconfianza, agresividad o indiferencia.

Finalmente, en cuanto a la tonalidad emocional de las imágenes, en la primera administración predomina un clima esperanzado. Aun cuando aparecen referencias al daño o a la fragilidad, estas se insertan en un relato de superación, como una mariposa que aún debe desplegar sus alas o el árbol que, a pesar de estar dañado, protege a los demás. En cambio, en la segunda evaluación, la tonalidad emocional se vuelve más sombría y resignada: los pulmones dañados, la marcha mecánica de animales hacia un horizonte incierto, la falta de cooperación marca un registro emocional de deterioro sin resolución.

En suma, el análisis de los contenidos e imágenes proyectadas muestra una evolución regresiva en el psiquismo del sujeto. Se observa una progresiva desconexión afectiva, una reducción de la riqueza simbólica y una creciente visión hostil o indiferente de losvínculos. La capacidad de simbolización, que en un primer momento permitía elaborar el daño y proyectar posibilidades de transformación, se ve gravemente disminuida tras el paso por la experiencia carcelaria, dejando como saldo un mundo interno más fragmentado, defensivo y desvitalizado.

Comparación de los dos sumarios estructurales (Exner)

1. Control y tolerancia al estrés: En la segunda administración se observa un ligero aumento del L (de 0 a 0.25), aunque este valor sigue siendo bajo. Se produce una modificación significativa en el estilo vivencial (EB), pasando de un equilibrio entre ideación y afecto (3:2.5) a un predominio absoluto y rígido de la función ideacional (4:0).

La experiencia accesible (EA) desciende de 5.5 a 4, indicando un empobrecimiento de los recursos internos para enfrentar el estrés. Asimismo, disminuyen la experiencia sufrida (de 8 a 4), lo que señala una retracción de la presión intrapsíquica.

Respecto al estrés interno, desaparecen los signos de perturbación intensa (m baja de 3 a 0), pero también se reducen los indicadores de vivencias dolorosas (SumV de 1 a 0) y angustia (SumY de 2 a 1).

2. Afectos: El Afr se mantiene en 0.43 en ambas evaluaciones, pero los indicadores de expresión emocional muestran cambios importantes. En la primera administración existía manifestación de afectos abiertos (SumC:2.5), mientras que en la segunda desaparecen (SumC:0). Además, desaparece el índice de intelectualización, señalando que la defensividad emocional se desplaza de la reflexión simbólica a un control más frío y concreto. También se registra una disminución del uso del color como vía de expresión afectiva (PureC baja de 1 a 0).

3. Autopercepción: El Ego se mantiene estable en 0.50, lo que sugiere que la preocupación centrada en sí mismo persiste. Sin embargo, se reduce la autoobservación negativa (SumV disminuye de 1 a 0) y el autoconocimiento (FD baja de 2 a 1). Aparece una mayor preocupación por el daño corporal (An+Xy pasa de 0 a 1) y un ligero descenso en las autodevaluaciones (MOR de 2 a 1). En el plano de las representaciones humanas, se mantiene el número total de imágenes humanas, pero en la segunda evaluación surge una representación distorsionada (Hd), indicativa de alteraciones en la percepción del otro o de sí mismo.

4. Relaciones interpersonales: Uno de los cambios más significativos se registra en la representación de los vínculos: en la primera administración aparecen tres respuestas de movimiento cooperativo (COP=3), mientras que en la segunda desaparecen (COP=0). Paralelamente, emerge una respuesta con contenido agresivo (AG=1).

El equilibrio entre relaciones saludables y conflictivas (GHR:PHR) se mantiene numéricamente (3:2 en ambas), pero cualitativamente se observan más signos de conflictividad. Además, aumenta la frecuencia de percepciones inusuales (PER pasa de 2 a 3), lo cual puede reflejar distorsiones en la percepción de los vínculos.

5. Procesamiento: Se detecta una disminución de la globalidad perceptiva (W/D pasa de 8:2 a 6:4), reflejando una tendencia a procesar estímulos de manera más fragmentaria. Aunque el esfuerzo organizativo (Zd) aumenta levemente (de 2 a 2.5), la calidad de procesamiento decae: desaparecen las respuestas de calidad alta (DQ+ baja de 6 a 0) y disminuye la riqueza elaborativa.

6. Mediación: Los indicadores de mediación adecuada (XA y WDA) descienden de 0.90 a 0.80, y se registra la aparición de distorsiones perceptivas (X- sube de 0 a 0.20). Aunque el reconocimiento de convenciones sociales básicas (P) se mantiene estable, se advierte un leve deterioro en la calidad general de la mediación con la realidad.

7. Ideación: El Sum6 y Wsum6 desciende marcadamente (de 15 a 3), y desaparecen las distorsiones graves (Lvl2 baja de 1 a 0). Sin embargo, también se observa una disminución de la riqueza ideacional simbólica, y aparece un indicador de pensamiento errático (M- pasa de 0 a 1).


Conclusión

La evaluación longitudinal de este caso evidencia una regresión significativa en el funcionamiento psíquico del sujeto.

Desde el enfoque estructural, se constata un deterioro en la calidad de la mediación perceptiva, una disminución en el procesamiento emocional y en la capacidad de integración simbólica.

La retracción afectiva progresiva queda reflejada en indicadores como la desaparición de la expresión emocional en color, la disminución de la riqueza ideacional, el empobrecimiento de la autopercepción reflexiva y el incremento de distorsiones perceptivas.

Desde la perspectiva psicodinámica, el material proyectivo revela una transición desde una organización interna que aún permitía la cooperación y la elaboración simbólica, hacia una configuración más fragmentada, concreta y desvitalizada.

El mundo interno del sujeto, inicialmente orientado hacia la transformación y la reparación, aparece, en la segunda administración, signado por la hostilidad, la desconexión afectiva y la resignación frente al daño.

En suma, el paso por la experiencia penitenciaria no promovió una reorganización subjetiva transformadora, sino que reforzó mecanismos de defensa rígidos y condujo a un mayor aislamiento afectivo y simbólico.

(1) Asesoría Pericial La Plata (Suprema Corte de Justicia Provincia de Buenos Aires, Argentina), Facultad de Psicología UNLP, verosilvaacevedo @gmail.com


REFERENCIAS

Seto, M. C. (2009). Pedophilia. Annual Review of Clinical Psychology, 5, 391-407

Mareco, A., &Matias, K. (2019). Psicopatología y tratamiento cognitivo-conductual del Trastorno de Pedofilia: Alcances y limitaciones. In XI Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVI Jornadas de Investigación. XV Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. I Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. I Encuentro de Musicoterapia. Facultad de Psicología-Universidad de Buenos Aires.

American PsychiatricAssociation (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5.